martes, 31 de enero de 2012

Moralejas mitológicas

La mitología griega es a la vez una abundante y gigantesca recolección de cuentos y relatos extraordinarios. Si bien, a muchos no les intesaría saber un poco sobre estas leyendas épicas lo cierto es que tienen un gran contenido moral y ético.
Se ha debatido muchísimo acerca de estos puntos de la mitología griega, y pues llegamos a descubrir poco a poco que se trata de un conjunto de historias que van describiendo nuestras más ocultas emociones y sentimientos.
Citemos algunos ejemplos:

Aquiles
Es el protagonista por excelencia de la obra maestra de Homero, "La Ilíada". Si bien su argumento está relacionado muchos personajes (es en este canto épico que se explica cómo inicio verdaderamente la guerra de Troya) el punto central de la trama es la cólera de Aquiles. Apodado como podas ôkus (el de los pies ligeros), era reconocido como el hombres más poderoso de todos los reunidos en el conflicto de troya, además del más rápido.
El por qué es tan poderoso, es porque su madre (la diosa Tetis) le sumergió en la laguna Estigia cuando era niño, haciendo prácticamente imbatible.
Aquiles es considerado como la personificación del valor en su máxima expresión, no obstante también podemos considerarle como como un héroe no lleno de virtudes: era soberbio y arrogante.
Cuando los Oráculos predicen su futuro, le hablan acerca de los dos tipos de vida que podría llevar y con la cual debería quedarse: tener una vida larga pero tranquila, o tener una vida corta pero llena de fama y gloria. Aquiles escoje la última opción sin dudarlo.
Pero, a pesar de su gran poderío, termina siendo asesinado por una flecha envenenada de Paris, el hermano de Héctor.
El invulnerable Aquiles es derrotado debido a que la flecha envenenada es clavada en su talón, su punto débil mortal: Tetis, para hacer a Aquiles invencible lo sumerge en la laguna de los muertos pero sosteniéndole de una de sus piernas, o mejor dicho, de su talón. Por no haber sumergido esa parte de su cuerpo, claramente hacía de Aquiles un hombre no del todo invencible.
El hecho de que haya caído en combate de una forma tan ridícula, es a la vez moraleja de que nada ni nadie es completamente imparable: somos lo que nos pasa, y todos tenemos puntos débiles. Ya sean lógicos o no tan lógicos.



Odiseo/Ulises
Otro de los héroes legendarios de la mitología, protagonista indiscutible de La Odisea, el segundo poema épico de Homero. Su nombre y la obra en la que es protagonista son sinónimo de grandes e increíbles aventuras. También posee la fama de ser uno de los personajes más astutos de los mitos griegos.
No obstante, también peca irremediablemente de exceso de arrogancia en algunas partes de su aventura. Ejemplo por excelencia es cuando inteligentemente derrota al cíclope gigante, Polifemo.
Ulises pudo sencillamente dejar en paz al gigante, pero no pudo resistirse a la tentación de acabar con su orgullo y con su dignidad: decidió decirle que quien le venció no fue nadie, fue el gran Odiseo.
El héroe se lleva una gran sonrisa a la cara, cosa que después le traería grandísimos problemas: después de acabar con Polifemo, el héroe se embarcaría en la siguiente parte de su aventura.
Lo que no sabía es que el gran cíclope era el hijo de Poseidón, gran emperador de los mares. De haberse quedado callado y siguiendo con la identidad de nadie, probablemente Odiseo hubiese tenido un viaje más sereno.


Hay también muchos ejemplos más. Pero bueno, eso será todo por ahora: hay que tocar otros temas interesantes también.

¡Saludos!




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